
Ser mujer implica un trabajo a tiempo completo, especialmente cuando la mujer está casada y tiene hijos. Ser madre es un “trabajo” a tiempo completo. Si a esto le sumamos un trabajo fuera del hogar es necesario que la mujer se organice y cuente con el apoyo familiar.
Los hijos, cuando ya tienen cierta edad, pueden colaborar en pequeñas labores del hogar. Poner y recoger la mesa, ordenar el salón, hacer sus camas, etc., son cosas que pueden hacer con facilidad.
El esposo puede colaborar con otras varias tareas del hogar. Poner la lavadora, colgar la ropa, ir a las compras, o sacar la basura cada día puede ser una ayuda muy grata.
Los abuelos también pueden cumplir su rol en una familia en la que la mujer tiene que desempeñar un trabajo remunerado. Cuidar de los nietos en momentos específicos o en días con mucho trabajo puede ser de gran ayuda.
Con un poco de colaboración, muchas mujeres podrían trabajar a tiempo completo o parcial fuera del hogar o incluso desarrollar alguan actividad de trabajo en casa en horas “libres”.
